PEDRO E. PIÑATE B. | EL UNIVERSAL
viernes 18 de septiembre de 2015 12:00 AM
Acostumbrados a prometer mucho y hacer poco o nada a cambio de mantenerse en el poder, los políticos populistas han hecho estragos a todo lo largo de la Historia. El caso reciente de Grecia cuyo gobierno insolvente y renuente a pagar sus deudas hubo de renunciar, llama a reflexión. Después de pedir y vivir del fiado internacional, sin ajustarse nunca el cinturón, llegada la hora del pago, el gobierno griego incumplió sus obligaciones crediticias. Para lavarse las manos hasta llamó a referéndum logrando que 60% de los votantes respaldara que no se pagara y siguiera el "que viva la pepa". Sin embargo, eso no eliminó la deuda ni las consecuencias y como vimos, Grecia terminó renegociando sus obligaciones con la UE y con el FMI en respaldo a una reforma económica que el renunciado gobierno griego nunca cumplió.
Como quiera que "el vivalapepismo" es contagioso, es bueno saber que su contraparte son los políticos y gobiernos serios. Por sobretodo, ciudadanos mejor educados en los roles del Estado, de los gobiernos, y de la sociedad civil, porque una verdadera nación es la suma de voluntades, no la resta. Ello se logra es con el trabajo y dedicación de todos buscando siempre un futuro mejor. Con esta perspectiva, es que los venezolanos debemos enfrentar nuestro destino como nación y así dar la batalla a la desesperanza actual y ganarla. Caso contrario seguirá el patrón migratorio que muchos miles ya han dado.
El por qué emigran los venezolanos tiene que ver con el desasosiego y sus causas que incluye al Estado como propulsor de dicha migración. Al no ser capaz de proveer un entorno estable de oportunidades al desarrollo y bienestar el resultado es el escape ciudadano del país. Por otra parte se ha dificultado la solución política al concentrarse los poderes y desvirtuarse el necesario equilibrio que tipifica a toda democracia. En estas condiciones, ignorar al ciudadano en sus necesidades más básicas hace la situación muy difícil de soportar. Y como la solución debe ser política, mientras siga "el vivalapepismo" sin resolver este estado anormal que vivimos, más venezolanos seguirán emigrando.
Como quiera que "el vivalapepismo" es contagioso, es bueno saber que su contraparte son los políticos y gobiernos serios. Por sobretodo, ciudadanos mejor educados en los roles del Estado, de los gobiernos, y de la sociedad civil, porque una verdadera nación es la suma de voluntades, no la resta. Ello se logra es con el trabajo y dedicación de todos buscando siempre un futuro mejor. Con esta perspectiva, es que los venezolanos debemos enfrentar nuestro destino como nación y así dar la batalla a la desesperanza actual y ganarla. Caso contrario seguirá el patrón migratorio que muchos miles ya han dado.
El por qué emigran los venezolanos tiene que ver con el desasosiego y sus causas que incluye al Estado como propulsor de dicha migración. Al no ser capaz de proveer un entorno estable de oportunidades al desarrollo y bienestar el resultado es el escape ciudadano del país. Por otra parte se ha dificultado la solución política al concentrarse los poderes y desvirtuarse el necesario equilibrio que tipifica a toda democracia. En estas condiciones, ignorar al ciudadano en sus necesidades más básicas hace la situación muy difícil de soportar. Y como la solución debe ser política, mientras siga "el vivalapepismo" sin resolver este estado anormal que vivimos, más venezolanos seguirán emigrando.
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